¿Dónde he dejado las llaves? ¿Cómo se llamaba aquel actor? Los olvidos normales de la edad son muy comunes y, en la mayoría de los casos, no indican nada grave. Aun así, es lógico preguntarse cuándo un despiste es solo eso y cuándo merece la pena consultar.
En este artículo explicamos de forma sencilla las diferencias entre los cambios habituales de la memoria y las señales de alerta de un posible deterioro cognitivo, y qué hacer si le preocupa usted mismo o un familiar.
Cómo cambia la memoria con los años
Con la edad es habitual que algunas cosas cuesten un poco más: aprender algo nuevo lleva más tiempo, los nombres tardan en aparecer y hacer varias cosas a la vez resulta más cansado. Son cambios que la mayoría de la gente nota y que no impiden llevar una vida independiente.
La demencia, en cambio, no forma parte del envejecimiento normal. La Organización Mundial de la Salud la describe como un deterioro de las funciones cognitivas mayor del que cabría esperar por la edad, que acaba afectando a la vida diaria. La enfermedad de Alzheimer es la causa más frecuente, pero no la única.
Olvidos normales de la edad frente a señales de alerta
Esta tabla resume algunas diferencias que suelen orientar. No es una herramienta de diagnóstico: sirve para saber qué observar.
| Olvido habitual con la edad | Posible señal de alerta |
|---|---|
| Olvidar un nombre y recordarlo más tarde | Olvidar con frecuencia cosas recientes y no recordarlas después |
| Dejar las gafas en otro sitio y encontrarlas repasando los pasos | Guardar objetos en lugares extraños y no poder encontrarlos |
| Despistarse con un recibo un mes | No poder manejar las cuentas que antes se llevaban sin problema |
| No recordar qué día es y caer en ello poco después | Perder la noción de la fecha, la estación o el lugar |
| Buscar la palabra exacta de vez en cuando | Dificultad frecuente para seguir o mantener una conversación |
| Sentirse cansado de compromisos sociales | Abandonar aficiones y relaciones que antes gustaban |
| Tener manías propias de la edad | Cambios marcados de carácter, confusión o desconfianza |
La clave suele estar en tres preguntas: ¿es frecuente?, ¿va a más?, ¿afecta a la vida diaria?
Pérdida de memoria en personas mayores: otras causas posibles
No toda pérdida de memoria en personas mayores se debe a una demencia. Hay situaciones que pueden afectar a la memoria y que tienen tratamiento o mejoran al cuidarlas:
- Efectos de algunos medicamentos o combinaciones de ellos.
- Problemas de tiroides o déficits de vitaminas, como la B12.
- Depresión, ansiedad o duelo.
- Dormir mal o tener apneas.
- Problemas de vista o de oído, que hacen que la información no llegue bien.
- Infecciones, que en personas mayores a veces causan confusión de forma repentina.
Por eso es tan importante no sacar conclusiones por cuenta propia. MedlinePlus ofrece información fiable sobre la memoria y sus problemas.
Mi madre se olvida de las cosas: qué hacer
Si es usted hijo o hija y le preocupa un padre o una madre, algunas ideas pueden ayudar:
- Observe sin agobiar. Anote durante unas semanas ejemplos concretos: qué pasó, cuándo y si se repite.
- Elija el momento. Hable en un ambiente tranquilo, a solas, sin reproches. Frases como «te noto más cansada últimamente» abren la conversación mejor que «se te olvida todo».
- Proponga una revisión general. Presentarlo como un chequeo rutinario reduce el miedo.
- Acompañe a la consulta, si la persona lo acepta, y lleve sus notas.
- Cuide la relación. Lo que más ayuda es que la persona se sienta respetada y acompañada.
Si busca formas de mantener el día a día activo mientras tanto, en nuestra guía de actividades para personas mayores en casa hay ideas sencillas.
Si los olvidos le preocupan a usted
También es frecuente que sea la propia persona quien nota los cambios. Si es su caso, no se quede con la duda: apunte durante un tiempo qué le pasa y en qué situaciones, y coméntelo en su próxima visita. Mientras tanto, pequeños trucos ayudan en el día a día: dejar las llaves y las gafas siempre en el mismo sitio, usar una agenda o un calendario a la vista, y hacer las cosas de una en una. Preocuparse por la memoria es muy común y, en muchos casos, la consulta sirve sobre todo para quedarse tranquilo.
Cuándo ir al médico
Conviene pedir cita con el médico de cabecera si los olvidos:
- aparecen de forma rápida o repentina,
- van claramente a más con el paso de los meses,
- dificultan tareas habituales como cocinar, manejar el dinero o tomar la medicación,
- se acompañan de desorientación, cambios de carácter o problemas para hablar.
Si la confusión aparece de golpe, en horas o pocos días, hay que consultar con urgencia. En España, la Confederación Española de Alzheimer (CEAFA) y sus asociaciones ofrecen información y apoyo a las familias; en otros países existen entidades similares.
Mantenerse activo, con expectativas realistas
Muchas personas quieren hacer algo por su memoria, y eso está muy bien. Es útil saber que la evidencia sobre el entrenamiento cerebral es mixta: se mejora en lo que se practica, pero la mejora en la vida diaria es limitada, y ningún juego ha demostrado prevenir la demencia. Lo que más se recomienda es un conjunto de hábitos: moverse cada día, dormir bien, mantener la vida social, cuidar la tensión y el azúcar, y revisar vista y oído.
Dentro de ese conjunto, los pasatiempos y ejercicios mentales tienen su sitio como algo agradable. Hay quien hace el crucigrama del periódico y quien prefiere el teléfono: SilverMind, por ejemplo, es una aplicación para iPhone y iPad con un entrenamiento diario tranquilo de unos seis minutos, letra grande y sin prisas. Se usa como un rato de entretenimiento, no como prueba ni como herramienta médica.
Si le apetece empezar con ideas en papel, consulte nuestros ejercicios de memoria para personas mayores.



