Las mejores actividades con padres mayores son sencillas y regulares: cocinar un plato de familia, ordenar fotos, una partida de cartas, una vuelta por el mercado o una llamada a hora fija cada semana. No se trata de llenarles el día, sino de darles algunos momentos que esperar y de que el tiempo juntos resulte fácil, no agotador.
Muchos hijos adultos llegan de visita con una lista de gestiones: el seguro, la caldera, la cita con el dentista. Son importantes, pero una visita que solo consiste en eso deja sabor a inspección. Esta guía propone la otra mitad: los ratos en los que simplemente se hace algo juntos.
Primero, pregúnteles
Muchas veces creemos saber qué les haría ilusión a nuestros padres. No siempre acertamos. Antes de proponer nada, pregunte de forma concreta:
- «¿Qué echas de menos de lo que hacías antes?»
- «Si tuviéramos una tarde para los dos, ¿qué te gustaría hacer?»
- «¿Hay algún sitio al que te gustaría volver?»
Escuche también lo que no se dice. Una madre que habla a menudo de sus antiguas compañeras quizá necesite compañía más que actividades. Un padre que recuerda su taller quizá quiera arreglar algo, con usted.
Y respete un no. Sus padres siguen siendo adultos que deciden sobre sus días.
Qué hacer juntos en casa
- Cocinar una receta de familia. Pídales que le enseñen su cocido, su tortilla o sus tamales. Ellos transmiten, usted aprende, y luego se come juntos.
- Ordenar y rotular fotos. Una caja de fotos sueltas, un rotulador, sobres por décadas. Cada foto trae una historia.
- Una partida de cartas o de dominó. Brisca, tute, canasta, chinchón o algo sencillo con los nietos.
- Un pasatiempo a medias. El crucigrama del periódico o una sopa de letras de letra grande, cada uno con su lápiz.
- Arreglar u ordenar algo. Un cajón, un armario, una estantería: es una ocasión para preguntar qué se guarda y por qué.
- Escuchar sus discos. Raphael, Julio Iglesias, Rocío Dúrcal, Los Panchos: pregúnteles qué les recuerda cada canción.
- El patio o el balcón. Trasplantar, podar, sembrar algo que habrá crecido en la próxima visita.
Aprovechar las visitas
Una buena visita no tiene por qué ser larga. Algunas ideas para que deje buen recuerdo:
- Una sola actividad prevista, no tres.
- Llegar a buena hora. Para muchas personas mayores, media mañana o primera hora de la tarde son los mejores momentos.
- Dejar las gestiones para el final, o para otro día.
- Despedirse con una cita. «La próxima vez hacemos las torrijas.» Así hay algo que esperar.
Ir con los nietos
Los nietos traen energía, a veces demasiada. Prepare una actividad que los una:
- Los abuelos cuentan cómo era su escuela y los niños la comparan con la suya.
- Hacen juntos un árbol genealógico en una cartulina grande.
- Un adolescente enseña a enviar una foto por el móvil y el abuelo le enseña a hacer un nudo o a jugar al tute.
- Una partida de cartas o de dominó en la que los pequeños ayudan a los mayores y al revés.
Que las visitas sean más bien cortas, y tenga a mano un rincón tranquilo si el ruido cansa.
Actividades para el teléfono y la videollamada
Cuando se vive lejos, la llamada regular suele ser la actividad más importante de la semana.
- Una cita fija. El domingo a las once, siempre. Se espera y se prepara.
- La misma ficha a la vez. Cada uno imprime la misma sopa de letras y se busca juntos por teléfono.
- El concurso del domingo. Usted lee unas preguntas, sin presión. Nuestras preguntas de cultura general para mayores con respuestas dan para muchas llamadas.
- La receta a distancia. Usted cocina en su casa mientras su madre le guía.
- La foto del día. Un mensaje con una foto de su jornada y una pregunta sencilla.
- La videollamada con los nietos, corta y a hora fija. Nuestra guía para configurar el iPhone o el iPad para personas mayores ayuda a que contesten sin complicaciones.
Salidas fáciles
- El mercado, entre semana, cuando hay menos gente.
- Un café en una terraza, para ver pasar a la gente.
- Un parque con bancos cada pocos metros.
- Una vuelta en coche a un lugar con significado: la casa de la infancia, la playa de los veranos, el pueblo de origen.
- Un concierto o una misa de día.
- Un museo a horas tranquilas, viendo solo dos o tres salas.
Antes de salir, compruebe el aparcamiento, los aseos, los escalones y los sitios para sentarse. Una salida corta y bien resuelta vale más que un día largo y agotador.
Lo que pueden disfrutar solos
Sus padres no siempre están acompañados, y es normal. Algunas actividades que se disfrutan bien a solas:
- La radio y los audiolibros, con un altavoz sencillo.
- Sopas de letras, crucigramas o solitarios.
- Unas plantas que regar cada día.
- Un programa elegido, en lugar de la televisión encendida todo el día.
- Escribir una carta a un viejo amigo o a un nieto.
- Una tableta bien configurada, con dos o tres aplicaciones como mucho.
Añada citas con otras personas: un hogar o centro de mayores, la biblioteca, una asociación, un vecino para el café. Los servicios sociales del ayuntamiento o del municipio informan de las actividades de la zona. Para más ideas del día a día, vea nuestras actividades para personas mayores en casa.
Adaptar las actividades a la energía
| Energía | Juntos | Solos |
|---|---|---|
| Buena | Mercado, cocina, vuelta en coche | Plantas, paseo, pequeños arreglos |
| Media | Cartas, fotos, un pasatiempo a medias | Sopa de letras, radio, escribir una carta |
| Baja | Música, leer en voz alta, un café | Audiolibro, un programa elegido |
Actividades para imprimir
Nuestras fichas para imprimir son gratuitas, de letra grande y con soluciones, prácticas para una visita o para una llamada en la que cada uno tiene la misma hoja:
- Sopa de letras de letra grande: el jardín, la cocina y frutas del mercado.
- Complete el refrán, para leer por teléfono.
- Encuentre el intruso y Encuentre las 5 diferencias.
- Cálculo de la vida diaria: la compra y ¿Qué número sigue? Series numéricas para quienes disfrutan con los números.
- Una los números del 1 al 25.
Para preparar usted:
- Una tarjeta con foto de la familia y unas palabras por detrás, para dejar en el aparador.
- Una hoja de calendario semanal con sus llamadas, sus visitas y las salidas previstas, pegada en la nevera.
- Una ficha de receta para rellenar con ellos: «Plato», «Quién me la enseñó», «Ingredientes». En unos meses tendrá un pequeño recetario familiar.
SilverMind, nuestra aplicación
Desarrollamos SilverMind, una aplicación para iPhone y iPad que también funciona en el navegador en silvermind.app/play. Ofrece 28 ejercicios tranquilos, en español, con letra grande (la tipografía Atkinson Hyperlegible), botones grandes, sin anuncios, y muchos ejercicios sin reloj. Sugiere tres ejercicios cortos al día, unos seis minutos: un tema más para la llamada de la noche. Para empezar: Recuerdos, que suele abrir conversaciones sobre los años sesenta o setenta, Minicrucigrama, Rueda de letras y Mini Sudoku. SilverMind Premium empieza con una prueba gratuita de 7 días. Nuestra guía sobre cómo regalar una app a padres mayores explica cómo instalarla con ellos.
Atentos a los cambios
Los ratos compartidos también sirven para notar lo que cambia: una nevera vacía, facturas sin pagar, olvidos que se repiten, un aislamiento poco habitual. Ninguna actividad protege frente a los problemas de memoria, pero pasar tiempo juntos permite ver las cosas a tiempo. Si algo le preocupa, hable con sus padres y después con su médico de cabecera. Nuestro artículo sobre olvidos normales de la edad y señales de alerta le dará referencias.
En resumen
Con padres mayores, lo importante no es la actividad perfecta sino la regularidad: una llamada esperada, una visita con una sola cosa prevista, una salida corta, una receta que pasa de una generación a otra. Pregúnteles qué echan de menos, respete sus decisiones y despídase siempre con la próxima cita.
Fuentes
- Fundación Pasqual Maragall - información sobre envejecimiento y memoria
- Confederación Española de Alzheimer (CEAFA) - asociaciones de familiares en toda España
- Ayuda y apoyo - Alzheimer's Association, en español


