Para una persona mayor con problemas de memoria, los juegos más agradables son aquellos en los que uno se toma su tiempo y nadie pierde de verdad: sopas de letras de letra grande, refranes para completar, solitarios, dominó, parejas de imágenes o puzles de piezas grandes. Sin reloj, con reglas cortas y con partidas que siempre terminan bien.
Muchos juegos que eligen las familias se basan en la presión. Los concursos de televisión, los juegos de rapidez y algunos juegos de mesa premian la memoria inmediata, justo lo que cuesta más. Esta guía trata de lo contrario: juegos en los que tomarse su tiempo es lo normal.
Qué hace que un juego sea tranquilo
Un juego tranquilo no tiene por qué ser fácil. Más bien reúne algunas condiciones:
- Sin cuenta atrás. Se busca el tiempo que haga falta.
- Sin eliminación. Nadie queda fuera de la partida.
- Reglas que caben en una frase. «Se pone una ficha que tenga el mismo número.»
- Un final feliz. La cuadrícula se completa, el puzle avanza, la pareja aparece.
- Buena legibilidad. Letra grande, colores claros, pocos elementos a la vez.
- La posibilidad de jugar juntos en lugar de uno contra otro.
Si un juego cumple estas condiciones, es muy probable que siga siendo un placer.
Juegos tranquilos en papel
El papel tiene una ventaja: se deja, se retoma y nada parpadea.
- Sopas de letras de letra grande, con temas conocidos como el jardín o la cocina. Se rodea una palabra, luego otra, sin un orden fijo.
- Refranes para completar. «A quien madruga, Dios le...». Suelen salir solos porque se oyen desde la infancia. Nuestros refranes para completar para mayores son cincuenta, con soluciones.
- Encontrar el intruso entre cuatro objetos cotidianos.
- Las diferencias entre dos dibujos sencillos.
- Colorear dibujos para adultos, con motivos no demasiado finos.
Evite los crucigramas muy difíciles o los sudokus complicados si su familiar se desanima. Una cuadrícula terminada vale más que una abandonada.
Juegos tranquilos en la mesa
Las cartas
- El solitario, a solas y a su ritmo.
- Juegos muy sencillos, como emparejar cartas iguales o ir sumando hasta siete y media sin apostar.
- Ordenar por palos o por números, que puede ser un juego en sí mismo.
- La brisca, el tute, el mus o la canasta para quien los ha jugado toda la vida, en pareja con un familiar que ayude con discreción.
Una baraja de índices grandes o números grandes facilita mucho la lectura.
El dominó y las fichas
El dominó es un juego tranquilo excelente: la regla es simple, los gestos son conocidos y no hay límite de tiempo. Un dominó de puntos grandes y colores contrastados se lee mejor. El rummikub también puede servir para quien ya lo conoce, sin contar puntos.
Juegos con imágenes y objetos
- Las parejas con solo seis u ocho cartas, o incluso boca arriba al principio.
- La lotería de imágenes, con fotos de objetos de antes.
- Una bolsa misteriosa: adivinar al tacto un objeto conocido (una cuchara, una pinza, un cepillo).
Los puzles
Elija puzles de 24 a 100 piezas grandes, con una imagen que le diga algo a su familiar: un paisaje de su tierra, un cartel antiguo, un cuadro conocido. Háganlo entre los dos, sin pretender terminarlo el mismo día. Un puzle que se queda en la mesa invita a volver.
Elegir el buen momento
Un mismo juego puede ir muy bien a las diez de la mañana y mal a las cinco de la tarde. Muchas personas con problemas de memoria están más despejadas por la mañana o a primera hora de la tarde, y más cansadas o inquietas al anochecer. Proponga los juegos que piden algo de atención, como una cuadrícula o una partida de cartas, en las horas en que su familiar está mejor. Guarde para el final del día lo que se hace casi sin pensar: ordenar cartas por colores, escuchar una canción o ver cómo avanza el puzle. Y siéntense siempre en el mismo sitio, con buena luz y sin la televisión encendida detrás.
Juegos tranquilos en la tableta
Una tableta puede ir bien si se elige con cuidado. Lo que conviene buscar:
- Letra grande y botones amplios.
- Ningún anuncio ni ventana que salte.
- Sin cronómetro, o con la opción de jugar sin él.
- Ninguna compra ofrecida en mitad de la partida.
- Sesiones cortas.
Nuestro artículo sobre juegos de tablet para personas mayores detalla estos criterios, y el de cómo configurar el iPhone o el iPad para personas mayores explica los ajustes que hacen el aparato más fácil.
Reglas de casa para jugar con calma
No importan las reglas oficiales, importan las suyas.
- Se juega en equipo. «Hacemos la sopa de letras entre los dos» en lugar de «Te toca».
- No se cuentan puntos, o se cuentan con mucha manga ancha.
- Se puede hacer trampa amable. Si una carta útil está a la vista, mejor.
- Se ayuda sin corregir. «Me parece que esta va aquí, ¿no?»
- Se para antes del cansancio, después de un acierto.
- Se repiten los juegos que gustan. La repetición no es un problema: muchas veces es lo que da tranquilidad.
Señales de que es hora de parar
- Suspiros, un «ya no sé», la mirada que se pierde.
- Gestos más bruscos, o al contrario más lentos.
- Una pregunta que se repite: «¿Hemos terminado?».
Recoja sin comentarios y pase a otra cosa: un café, una canción, un paseo.
Juegos para imprimir
Nuestras fichas para imprimir son gratuitas, de letra grande y con soluciones. Las más tranquilas:
- Sopa de letras de letra grande: el jardín, la cocina y frutas del mercado.
- Complete el refrán.
- Encuentre el intruso.
- Encuentre las 5 diferencias.
- Una los números del 1 al 25, para hacer en compañía, sin mirar el reloj.
Y para preparar en casa:
- Una tarjeta con foto por familiar, con el nombre y el lugar en grande, para un «¿quién es?» sin presión en el que usted da la respuesta si hace falta.
- Una hoja de calendario semanal, donde se apunta el juego de cada día.
- Una ficha de receta para rellenar juntos, que se convierte en un pequeño juego de recuerdos de sabores y gestos.
SilverMind, nuestra aplicación
SilverMind es nuestra aplicación para iPhone y iPad, que también funciona en el navegador en silvermind.app/play. Ofrece 28 ejercicios tranquilos, en español, con letra grande (la tipografía Atkinson Hyperlegible), botones grandes y sin anuncios, y muchos se juegan sin reloj. Cada día sugiere tres ejercicios cortos, unos seis minutos. Entre los más tranquilos: Sopa de letras, Complete la frase, El intruso y Minicrucigrama. Ojo: el ejercicio Encuentre el cambio sí tiene cronómetro, así que conviene dejarlo de lado si a su familiar no le gusta la presión. SilverMind Premium empieza con una prueba gratuita de 7 días.
Una nota sobre las expectativas
Un juego tranquilo no es un tratamiento. No hay pruebas de que ningún juego, en papel o en pantalla, evite o frene la pérdida de memoria o el alzhéimer. Uno mejora sobre todo en el juego que practica, no necesariamente en lo demás. Lo que aportan estos juegos ya es mucho: un rato relajado, una conversación, una sonrisa cuando encaja la última pieza. Si nota cambios que le preocupan, consulte al médico de cabecera; nuestro artículo sobre olvidos normales de la edad y señales de alerta le ayudará a preparar la consulta.
En resumen
Para una persona mayor con problemas de memoria, elija juegos sin reloj, sin eliminación, con reglas cortas y fáciles de leer. Jueguen en equipo, ayude sin corregir, paren antes del cansancio y terminen con un acierto. El buen juego no es el que más hace trabajar la cabeza, sino el que a los dos les apetece retomar al día siguiente.
Fuentes
- Fundación Pasqual Maragall - información para familias y cuidadores
- Confederación Española de Alzheimer (CEAFA) - asociaciones de familiares en toda España
- Ayuda y apoyo - Alzheimer's Association, en español



